Recopilación de videos en los que el padre Eduardo explica el evangelio cada día.

La lámpara en el candelero

 

 El siguiente texto corresponde al evangelio de San Lucas capítulo 8, versículos del 16 al 18.

Después de leerlo intenta una explicación propia.


Dijo entonces Jesús al gentío: nadie que ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama sino que la pone en el candelero para los que entren vean la luz. Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público. Mirad pues cómo oís pues al que tiene se le dará y al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener.


Jesús cura al paralítico

 

 El siguiente texto corresponde al evangelio de San Lucas capítulo 5, versículos del 17 al 26.

Después de leerlo intenta una explicación propia.


Un día, estaba Jesús enseñando y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y  Jerusalén y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones.

En esto llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas y lo pusieron en medio delante de Jesús.  ÉL, viendo la fe de ellos dijo, hombre, tus pecados están perdonados. Entonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos ¿quién es este que dice blasfemias? ¿ quien puede perdonar pecados sino solo Dios? Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondió y les dijo: ¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil?, decir tus pecados te son perdonados o decir levántate y echa a andar. Pues para que veáis que el hijo del hombre tiene en la tierra poder para perdonar pecados, dijo al paralítico: a ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa. Y al punto, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla donde había estado tendido, y se marchó a su casa dando gloria a Dios.

El asombro se apoderó de todos y daban gloria a Dios. Y llenos de temor decían: Hoy hemos visto maravillas.

amigos de Jesús

 El siguiente texto corresponde al evangelio de San Juan capítulo 15, versículos del 9 al 17.

Después de leerlo intenta una explicación propia.


Como el Padre me ha amado, así os he amado yo. Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos permaneceréis en mi amor, lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría llegue a plenitud.

Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. 

Ya no os llamo siervos porque el siervo no sabe lo que hace su señor, a vosotros os llamo amigos porque todo, lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me habéis elegido soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto. Y vuestro fruto permanezca, de modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé.  

Esto os mando: que os améis unos a otros.


luz del mundo

 

El siguiente texto corresponde al evangelio de San Juan capítulo 15, versículos del 18 al 21.

Después de leerlo intenta una explicación propia


Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo sino que yo os he escogido sacaros del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije, no es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre porque no conocen al que me envió.


la viña del Señor


El siguiente texto corresponde al evangelio de San Mateo capítulo 20.

Después de leerlo intenta una explicación propia


El reino de cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña.

Después de ajustarse con ellos por un denario por la jornada, los mandó a la viña. 

Salió otra vez a media mañana. Vio a otros que estaban en la plaza, sin trabajo y les dijo, id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido. Ellos fueron. 

Salió de nuevo hacia medio día y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer de la tarde y encontró a otros parados y les dijo ¿ cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar? Le respondieron nadie nos ha contratado. El también les dijo “Id también vosotros a mi viña”.

Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros. 

Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. 

Cuando llegaron los primeros pensaban que recibirían más pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo: estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros que hemos aguantado el peso del día y el bochorno. El replicó a uno de ellos, amigo, no te hago ninguna injusticia. No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete, quiero darle a este último igual que a ti. Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? O vais a tener envidia porque yo soy bueno? 

Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.



soy yo no temais

 

El siguiente texto corresponde al evangelio de San Mateo capítulo 14, versículos del 22 al 33.

Después de leerlo intenta una explicación propia.

Inmediatamente después, Jesús obligó a sus discípulos a que se embarcaran y fueran a esperarlo al otro lado, mientras él despedía a la muchedumbre.

Una vez que los despidió, subió solo a un cerro a orar. Al caer la noche, estaba allí solo. Entre tanto, la barca estaba ya muy lejos de tierra, sacudida fuertemente por las olas, porque soplaba viento en contra.

De madrugada, fue Jesús hacia ellos caminando sobre el mar. Al verlo caminar sobre el mar, se asustaron y exclamaron: >¡Es un fantasma!> Y llenos de miedo comenzaron a gritar. Jesús les dijo al instante <Ánimo, no teman, soy yo.> Pedro contestó: <Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti caminando sobre las aguas.>

Jesús le dijo, <Ven.> Pedro bajó de la barca, y caminaba sobre las aguas para llegar a Jesús. Pero, al fijarse en la violencia del viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: <¡Sálvame Señor!> al instante Jesús extendió la mano, diciendo:  > Hombre de poca fe, ¿por qué vacilaste?

Cuando subieron a la barca, cesó el viento. y los que estaban en la barca se postraron ante el diciendo: <¡Verdaderamente tú eres Hijo de Dios!>


una pesca milagrosa



El siguiente texto corresponde al evangelio de San Lucas capítulo 5, versículos del 1 al 11.

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"En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. 

Estando el de pie, junto al lago de Genezareth, vio dos barcas que estaban en la orilla. Los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes. 

Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra.

Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. 

Cuando acabó de hablar dijo a Simón, rema mar adentro y echad vuestras redes para pescar. Respondió Simón y dijo, maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada. Pero por tu palabra, echaré las redes. 

Y puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas hasta el punto de que casi se hundían. 

Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo, Señor, apártate de mí que soy un hombre pecador. Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él por la redada de peces que habían recogido. Y lo mismo le pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo a Simón, no temas, desde ahora serás pescador de hombres. 

Entonces, sacaron las barcas a tierra y dejándolo todo, lo siguieron".